martes, 26 de junio de 2012

Picasso ceramic edition at auction




The two-day auction of Picasso Ceramics: The Madoura Collection on 25 and 26 June 2012 was 100% sold, realising £8,082,300 / $12,584,141 / €10,046,298 – more than four times pre-sale expectations (estimate: £1,789,800 - £2,689,750). The auction offered 543 lots, including many ceramics which had remained untouched since they were created, as well as prints, posters, photography and furniture from the Pottery, presenting the last ever opportunity for collectors to purchase these works by Picasso directly from where they were made, at the Madoura Pottery in Vallauris, France. Nearly 500 clients registered to bid in the sale which lasted more than 13 hours in total, and buyers were from 43 different countries. The top lot of the sale was Grand vase aux femmes voilées by Pablo Picasso (1881-1973). Conceived in 1950 and executed in an edition of 25 the work sold for more than ten-times the pre-sale estimate, realizing £735,650 / $1,145,407 / €914,413. This is a new world record price for a Picasso ceramic edition at auction. The previous world record price for a Picasso ceramic edition at auction was €312,750 / $414,073 achieved for an edition of Grand vase aux danseurs sold at an auction in December 2010. Four lots in the sale ofPicasso Ceramics: The Madoura Collection exceeded this previous record.

viernes, 22 de junio de 2012

Surrealismo 2012





Surrealismo
Vasos comunicantes

Próximamente 05 de julio
Sala de exposiciones temporales
La muestra busca presentar una crítica lectura de los alcances de esta tendencia artística en México; a propósito de señalar que el Surrealismo pudo fugarse de Europa y permanecer vivo y renovado en aquellas ciudades que acogieron a sus representantes en condiciones de exiliados.

Esta exposición contará con obras de artistas como Yves Tanguy, Man Ray, Max Ernst, Victor Brauner, André Masson, René Magritte, Joan Miró, Salvador Dalí, Jean Marcel, Luis Buñuel, Gunther Gerzso, Manuel Álvarez Bravo, Leonora Carrington, Diego Rivera, Frida Kahlo,Federico Cantú, Remedios Varo, Antonio Ruiz "El Corcito", María Izquierdo, Carlos Mérida, Juan Soriano, Dorothea Tanning, Wifredo Lam; entre otros.






18 de julio
Conferencia: Los años que vivimos en Paris. El músico y arquitecto Adolfo Cantú Elizarrarás relata el tránsito de nuestros artistas y hombres de letras en el París de 1920 a 1939, abordando los antecedentes de La Escuela Mexicana en París: Barbizon, las Escuelas al Aire Libre, Grande Chaumier, Academia Colarossi – los Ateliers y algunas galerías de la época. 17:00 horas,
La muestra busca presentar una crítica lectura de los alcances de esta tendencia artística en México; a propósito de señalar que el Surrealismo pudo fugarse de Europa y permanecer vivo y renovado en aquellas ciudades que acogieron a sus representantes en condiciones de exiliados.
Esta exposición contará con obras de artistas como Yves Tanguy, Man Ray, Max Ernst, Victor Brauner, André Masson, René Magritte, Joan Miró, Salvador Dalí, Jean Marcel, Luis Buñuel, Gunther Gerzso, Manuel Álvarez Bravo, Leonora Carrington, Diego Rivera, Frida Kahlo, Remedios Varo, Antonio Ruiz “El Corcito”, María Izquierdo, Federico Cantú, Luis Ortiz Monasterio, Carlos Mérida, Juan Soriano, Dorothea Tanning, Wifredo Lam; entre otros.





México, 5 Jul. (Notimex).- Obras de Frida Kahlo, Gunther Gerzso, Joan Miró, Juan Soriano, Leonora Carrington, Luis Buñuel, María Izquierdo, FedericoCantú y Remedios Varo, entre otros, integran la exposición "Surrealismo. Vasos comunicantes", inaugurada anoche en el Museo Nacional de Arte (Munal), de esta ciudad.
Se trata de una muestra que descubre los alcances de esta tendencia artística en México; a propósito de señalar que el Surrealismo pudo fugarse de Europa y permanecer vivo y renovado en aquellas ciudades que acogieron a sus representantes en condiciones de exiliados.
La exhibición reune poco más de 120 obras de los máximos representantes, tanto europeos como latinoamericanos de la vanguardia como Alberto Giacometti (1901-1966), Alejandro Xul Solar (1887-1963) , Alfonso Michel (1897-1957), Ansel Adams (1902-1084), Antonio Ruiz "El Corcito" (1895-1964), Bridget Tichenor (1917-1990), Carlos Orozco Romero (1896-1984), César Moro (1903-1956), Cordelia Urueta (1908-1995) y Diego Rivera (1886-1957), entre otros más.
De acuerdo con Sara Baz, subdirectora de exhibición del Munal, la muestra trata de realizar una revisión historiográfica de la influencia de artistas surrealistas en México.
Por un lado, lo que llegó a este país en información y por otro, los artistas que se quedaron a residir aquí.
Entre las obras se presentan 14 piezas provenientes del Centro Georges Pompidou y allí destacan "Retrato de Alexander Lolas" y "Mesa surrealista", de Alberto Giacometti.
La muestra se divide en tres núcleos; el primero inicia con una pintura de Joan Miró (1893-1993) del año de 1917, y concentra la mayoría de las obras que provienen del Georges Pompidou.
El segundo consiste en una iconografía del surrealismo que explica la importancia de lo onírico en la producción de los artistas y el sueño como posibilidad de revelar situaciones que pueden ser más reales que la lógica.
Aquí se proyectan algunos fragmentos de cintas emblemáticas, como "La sangre de un poeta, opera prima de Jean Cocteau", "La edad de oro" y "Un perro andaluz", de Luis Buñuel (1900-1983), y "La estrella de mar", de Man Ray (1890-1976), principalmente.
Junto a estas cintas se muestra un filme de cerca de 90 segundos de Javier Espada, quien explica el surrealismo. Asimismo, destaca una sección para conocer la visión de los artistas surrealistas del cuerpo humano.
En el tercer eje, muestra el encuentro y los vínculos que establecieron los artistas europeos y mexicanos.
Figuran creadores que vivieron en México, como Wolfgang Paleen (1905-1959), Alice Rahon (1904-1987), María Izquierdo (1902-1955), Leonora Carrington (1917-2011) y Remedios Varo (1908-1963), y quienes forman dos círculos: el nombrado "San Ángel", con creadores como Con Paleen y Rahon, y el de la calle "Gabino Barreda", con Remedios Varo y Carrington.
Como actividad paralela a la muestra, se realizará un ciclo de cine y una serie de conferencias tituladas "Los Años que Vivimos en Paris" , "El ojo y sus narrativas y Cine surrealista desde México",  en colaboración con el Instituto Mexicano de Cinematografía.



INAUGURAN LA MUESTRA SURREALISMO, VASOS COMUNICANTES EN EL MUSEO NACIONAL DE ARTE
cuadro blanco
Comunicado No. 1433
cuadro blanco


***Reúne obras de Leonora Carrington, Maria Izquierdo, Luis Ortiz Monasterio, Diego Rivera, Frida Kahlo, Remedios Varo, Carlos Mérida, Juan Soriano, André Masson, Magritte, Cantú, Víctor Brauner, Miró y Dalí
***Como parte de esta exposición, se proyecta el ciclo cinematográfico “El ojo y sus narrativas. Cine surrealista desde México”, realizado con apoyo del Imcine/Conaculta

Alguna vez André Bretón afirmó que México era la nación surrealista por excelencia. Desde entonces muchos vieron en las expresiones de los artistas mexicanos un referente de ese movimiento que, a lo largo de las décadas, ha enriquecido nuestra cultura.
Con más de 120 piezas de artistas como Leonora Carrington, Diego Rivera, Frida Kahlo, Remedios Varo, Carlos Mérida, Juan Soriano, André Masson, Magritte, Federico Cantú, Víctor Brauner, Miró y Dalí, fue inaugurada la noche del miércoles 3 de julio la muestraSurrealismo, vasos comunicantes en el Museo Nacional de Arte (Munal).
Con la presencia de Miguel Ángel Fernández Félix, director del MUNAL; Sergio Ramírez Cárdenas, subdirector general de Bellas Artes; Mónica López Velarde, coordinadora nacional de Artes Plásticas; Cuauhtémoc Carmona, coordinador general de Imcine, y Javier Espada, director del Centro Buñuel, se realizó la ceremonia de apertura por esta magna exposición que da cuenta de los discursos y búsquedas creativas de varias generaciones de artistas por uno de los movimientos conceptuales más influyentes del siglo XX.
Ramírez Cárdenas celebró la afortunada reunión de obras, así como de películas que mostrarán al público, sobre todo a los jóvenes, una nueva perspectiva sobre la manera como muchos creadores universales se expresaron a través de esta corriente, que se convirtió en un referente ideológico de su época.
Por su parte, Mónica López Velarde destacó que en la muestra dialoguen las obras de grandes creadores como Man Ray, Max Ernst, Yves Tanguy, André Masson, Magritte, Victor Brauner, Miró, Dalí, Jean Marcel, Gunther Gerzso, Juan Soriano, Manuel Álvarez Bravo, Leonora Carrington, Diego Rivera, Frida Kahlo, Federico Cantú , Remedios Varo y Carlos Mérida.
Durante la ceremonia se subrayó que las piezas que se exhiben en las diversas salas del Museo Nacional de Artes han sido reunidas gracias a una colaboración sin precedentes, perteneciendo algunas de ellas al Centro George Pompidou, de Francia.
Miguel Ángel Fernández Félix destacó que el público mexicano tendrá la oportunidad de adentrarse en un amplio mosaico referencial de lo que significó el movimiento surrealista para los lenguajes artísticos de su tiempo, destacando la exhibición de las obras en tres ejes temáticos: “El surrealismo internacional”, “El reinado del sueño” y “Lo bello, lo misterioso”, mostrándose en este último bloque la manera como este movimiento sentó sus raíces entre los creadores mexicanos.
En el marco de la exposición, se exhibirá en el Munal el ciclo cinematográfico “El ojo y sus narrativas. Cine surrealista desde México”, realizado con apoyo del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) del Conaculta, en el que se mostrarán los alcances de esta postura artística en la imagen en movimiento.
Entre los filmes que figuran en la muestra destacan Ballet Mécanique, de Fernand Léger; Orphée, de Jean Cocteau; Fando y Lis, de Alejandro Jodorowski; Le retour a la raison, de Man Ray; La Coquille et le Clergyman, de Germaine Dulac, Un perro andaluz, de Luis Buñuel, y Tuvalu, de Viet Helmer, entre otros.
Al respecto, el director del Centro Buñuel de Calanda, España, Javier Espada, mencionó que, como parte de este ciclo, ha desarrollado la conferencia “Cine surrealista desde México”, acompañado de Salomón Grimberg, donde da cuenta de los estrechos vasos comunicantes que envuelven a las cintas de diversos directores con las obras plásticas de artistas de gran renombre, además de reflexionar sobre la manera como el cine surrealista continúa influenciando las expresiones contemporáneas en todos los ámbitos.
Después de la ceremonia se realizó el recorrido inaugural por las salas que desarrollan los tres ejes temáticos de la muestra y donde el público pudo apreciar también obras de creadores como Jean Marcel, Gunther Gerzso, Manuel Álvarez Bravo, Antonio Ruiz El Corcito, María Izquierdo, Dorothea Tanning y Wilfredo Lam.
Para complementar la muestra Surrealismo, vasos comunicantes, así como el ciclo cinematográfico “El ojo y sus narrativas. Cine surrealista desde México”, se ofrecerán de forma gratuita las conferencias: “André Bréton, Wilfredo Lam y Pierre Mabile en Haití” de Sergio Méndez Moyssen, el 12 de julio, y “Los años que vivimos en París” de Adolfo Cantú Elizarrarás, el 18 de julio. MUNAL  5 pm
Para mayores informes, consultar la página del Museo Nacional de Arte  www.munal.com.mx











Surrealismo 2012






Surrealismos en el Munal
Teresa del Conde/ I
E
l movimiento artístico del siglo XX mayormente introyectado por un público nutrido es el surrealismo. Por obvias razones puede recibir un sinfín de modalidades que van desde los simples desplazamientos y cambios de escala hasta incursiones complicadas o asociativas de un imaginario que no establece fronteras precisas entre lo que originariamente fue el surrealismo, con las concomitantes expresiones de la fotografía, el cinematógrafo y el arte llamado fantástico en general. El Surrealismo, así con mayúsculas, tuvo sin embargo su ocaso, posterior al surrealismo en exilio, del que hay notables ejemplos en la exposición del Museo Nacional de Arte (Munal).
El Centro Pompidou y otros museos, así como coleccionistas particulares, integran la muestra que tiene varias piezas clave y otras, principalmente mexicanas, que tal vez ya han sido demasiado ventiladas. Eso no obstaculiza el entendimiento de lo que tal vez no fue realmente una vanguardia, puesto que como actitud, el surrealismo existe desde tiempos inmemoriales.
El o los surrealismos siempre resultan atrayentes y gratifica ver que en México, igual que como ocurre en otros países mayormente beneficiados por este tipo de ofertas culturales, las salas de exhibición ofrecen pléyade de visitantes de todas edades y condiciones.
Abre con el video de los bombines voladores de Magritte y con suPersonaje sentado (parado y con paraguas, pues los juegos de palabras o las aparentes contradicciones son proverbiales en este pintor-lingüista), cerca está una de las más interesantes y hermosas pinturas de todo el conjunto: El cuadro titulado simplementePintura, 1927, de Joan Miró, se inserta, en cuanto a periodicidad histórica, justo en el momento en el que los surrealistas, capitaneados siempre por su carismático líder, André Breton, reavivó la necesidad de ampliar a otros veneros el movimiento que en sus inicios fue casi exclusivamente literario, a no ser por la adopción que hicieron de la mejor etapa metafísica o más bien pre-metafísica de Giorgio de Chirico y por los antecedentes DADA.
El cuadro de Miró es muy sencillo, y la atención pudiera detenerse en su diminuta firma, casi al centro estratégico de la composición, acompañada de dos o tres goteos blancos.
Marcel Jean (1900-1993), quien es autor de una Historia de la pintura surrealista, aunque no tan conocido como los artistas que en ella abordó, está representado con Los guardianes del sueño, que viene al caso no sólo por ser un buen cuadro que representa el interés de los surrealistas acerca de los fenómenos oníricos, sino igualmente por no ser una pieza archiconocida, le es vecina al cuadro de Dorotea Tanning (artista originaria de Illinois), que ya evocaba sus ensoñaciones y sus sueños cuando casó con Max Ernst, en 1942. Se exhibe Un cuadro muy feliz, de 1947.
En el recorrido puede admirarseLeirde, que es versión suya del mito de Dafne. Sin embargo, tal vez sorprenda más en cuanto a autoría femenina la pequeña pintura de Kate Sage: Jornada para ir, también titulada Viaje (1943),de tónica metafísica. Por ser de muy discretas dimensiones, corre peligro de ser pasada por alto y tal es la razón por la que la menciono. Igual sucede con la diminuta y espléndida fotografíaNaturaleza muerta enamorada, de Henri Florence.
Entre otros trabajos fotográficos estupendos destacan los de Herbert Bayer (1900-1995), sobre todo el titulado Después del amanecer.
Leonor Finí resulta vecina de Leonora Carrington. La de Fini es una biena pieza, a diferencia de lo que ocurre con otros dulzones productos suyos que son, sin embargo, muy apreciados por el coleccionismo.
La incursión de un buen número de piezas de autores mexicanos es un acierto, aunque desde mi (discutible) punto de vista el pintor González Serrano está sobrexpuesto en detrimento de otras obras, pongamos como ejemplo Sueño y presentimiento(1947), de María Izquierdo, colección Lorenzo Zambrano. Hay error de captura en la cédula que la titula Sueño y pensamiento. Entre las obras mexicanas, ocupa un lugar señaladísimo.
Otra pieza de la misma pintora es El velo de la novia, que parece inspirado en Great Expectations, la novela de Charles Dickens. Izquierdo y González Serrano fueron coterráneos, de éste la pintura titulada El telégrafo (1942), colección María Elena Noval, resulta superior a otras.
Las tallas en madera de José Horna son formidables. La marioneta (1956) es, a la vez que un objeto conclusivo, una caja de música. Está en comodato con el propio museo y ojalá pudiera adquirirse.
Entre las fotografías destacables están, por supuesto, las de Kati Horna, señaladamente Escaleras a la catedral,que fue retomada pictóricamente al óleo por el pintor estadunidense Cieslovsky durante una larga estancia en Oaxaca.







Surrealismos en el Munal
Teresa del Conde/ II y última
R
eservé este espacio para comentar la que tal vez sea la pieza princeps escultórica. En esta misma sección Mesa surrealista quedó ilustrada con la fotografía de Cristina Rodríguez.
La hechura en yeso es de 1933, época en la que Alberto Giacometti comulgaba plenamente con los surrealistas. El vaciado en bronce, como sucede con otras obras del genial escultor y pintor suizo, fue realizado por su hermano Diego, un año menor que Alberto y famoso diseñador por derecho propio 20 años después. La obra pertenece a las colecciones del Centro Pompidou.
Me detengo en ella, por su valía y porque da lugar a comentar, muy de paso, los modos de hacer y la idiosincrasia de su autor, estudiado por centenares de especialistas. Nunca estaba satisfecho con lo que hacía y a la vez jamás dejó de trabajar en su arte, ya fuera en el dibujo, la pintura o los volúmenes, a los que casi hizo desaparecer en masa y dimensión durante un periodo prolongado de su trayectoria.
Contra lo que pudiera creerse al observar las alargadísimas figuras de pies grandes, con las que preferentemente suele identificársele, Alberto tendía a trabajar casi siempre con modelo, dejó asentado que no quería hacerlo de otro modo, aunque no buscara la representación mimética.
Entre sus amistades de esa época, que fueron muchas aunque él tenía una marcada disposición a permanecer aislado, estaba JeanPaul Sartre, quien pensaba que Alberto expresaba en dibujos o en volumen sus angustias existenciales. A Sartre le parecía evidente que su evolución conllevaba una capacidad muy peculiar de expresar motivos síquicos con propósitos estéticos.
James Lord, el biógrafo que lo trató exhaustivamente, al igual que sus hermanos Diego y Bruno, alude a la concordancia a la cual quería llegar, como hombre y como artista, y a la moción de sinceridad respecto de lo que trabajaba con sus manos, en materia de volúmenes casi siempre modelando, acción que desempeñaba después de haber realizado un sinfín de dibujos. Una parte importante de éstos se conserva, pero centenares de otros fueron destruidos, e igual suerte corrieron las esculturas que no llegaban a satisfacerle.
La vinculación de Alberto Giacometti con el surrealismo duró cuatro años y medio. Asistió a los encuentros, participó en muestras colectivas y publicó sus pensamientos en la revista re-titulada El surrealismo al servicio de la revolución. Dejó asentado que “en ese periodo (1930-1934) existía claramente una atmósfera surrealista que lo influyó (…) Quise que mis esculturas fueran significantes para otras gentes. Experimentaba esa necesidad y al mismo tiempo sabía que podía no lograrla”.
La escultura Mesa surrealista tiene varios ángulos visuales. Si se la ve de frente desde determinado enfoque, puede creerse que tiene sólo tres patas, cada una distinta de la otra. Girando el enfoque se percibe la cuarta pata, pero como mejor se la ve es de espaldas; esa pata pertenece al busto de mujer velada, que tal vez corresponda a una persona en particular (es cosa que no se sabe a ciencia cierta, pero el autor fue prolífico retratista). El polígono irregular alude al que aparece en el grabado Melancolía 1, de Alberto Durero y puede guardar relación con un memento mori dedicado a su padre, Giovanni, quien murió el año anterior (1933). La mano cercenada parece corresponder también a un recuerdo vivido si relacionamos este elemento con otra escultura titulada Mano tomada por los dedos, que sugiere la inminencia de posible amputación. En aquella obra (no exhibida), la mano es de madera y tiene los dedos extendidos, igual que el bronce exhibido. Pudiera conjeturarse que en la ideación de ambas versiones hubo un peligro inminente y que en Mesa surrealista el hecho se perpetró.Se exhibió ese año, 1934, en la Galería Renou et Colle.
En mayo de 1933 apareció el último número de El surrealismo al servicio de la revolución, para el que Giacometti contribuyó ampliamente. A eso siguió un periodo de dudas creativas que se le manifestaron en la idea de que en su imperfecto equilibrio pervivía un elemento de aproximación que le resultaba intolerable, de modo que empezaba una y otra vez a trabajar, invirtiendo interminables horas. Entre las piezas que produjo entonces y que no destruyó está Manos sosteniendo el vacío.
Su desvinculación del surrealismo tuvo lugar en diciembre de 1934 y según se ha investigado, se debió a que Alberto manifestó que necesitaba una modelo apropiada para realizar una determinada cabeza y eso fue considerado antisurrealista y degradante. Como Alberto no se doblegaba ante Breton ni ante sus colegas abandonó intempestivamente la reunión de tipo juicio en la que se discutía ese tópico excomulgatorio. No dio lugar a discusiones. Se retiró, sin que las consecuencias le importaran, aunque no abandonó totalmente las mociones surreales.

martes, 10 de abril de 2012

Boris Viskin





Art’s only claim is for art. Art is the definition of art.
Joseph Kosuth

Froto mi Borges de bolsillo: Homenajeo a Bacon, que homenajea a Van-Gogh, que homenajea a Millet, que homenajea a…
Boris Viskin 

El espacio de la representación pictórica o, la representación pictórica del espacio (la tercera dimensión en el plano), ha sido una constante reflexiva en la pintura de Boris Viskin; maestro en la realización de infinitos analíticos, oníricos, irreales. En la obra de Viskin, los marcos y los bastidores han venido jugando un papel cada vez más protagónico. Postura posmoderna, la de revelar los márgenes, con la cual ha creado una nueva meta-pintura: un barroco laberíntico que, aún así, abre horizontes de fuga para la mirada, en cualquier superficie y a partir de un poco de textura plástica. 
El trabajo de Boris Viskin aquí presentado, dialoga con las obras maestras de la pintura, mostrándonos a un pintor que reflexiona activamente sobre otros pintores. Como si el artista interviniera las páginas del gran Libro Universal de la Pintura, donde cada reto formal, cada estilo y temática, van apareciendo en una evolución sucesiva que los historiadores del arte ubican cronológicamente, explican geográficamente, o definen por género (paisaje, retrato, naturaleza muerta, etc.), como una especie de virus de la imagen, el trabajo de Viskin va atravesando las páginas del gran libro, avanzando del Renacimiento hasta los ismos del siglo XX: romanticismo, simbolismo, impresionismo, muralismo, realismo, hiperrealismo, expresionismo, surrealismo, dadaismo, cubismo, constructivismo. Recita el relato que comienza con la excitación por el poder de la mímesis, después transita hacia la subjetivación de la mirada y finalmente llega la abstracción a la pintura y el consecuente abandono del lienzo: Arte abstracto, arte pop, arte minimalista, arte conceptual, arte acción, arte objeto…
Viskin es un artista con un lenguaje maduro. Una larga trayectoria ha formado su estilo; es así que, con su propia dicción, vuelve sobre las obras de los grandes pintores de la historia. El artista reelabora las obras que llaman plásticamente su atención y las trans/forma, re-presentándolas. Algunas de sus pinturas parten de pegar la postal de un cuadro famoso sobre el lienzo e ir extendiendo trazos, áreas, colores. Otras piezas son más bien copias, hechas por su propia mano, de estilos y motivos de otros pintores. Imitación, homenaje, retrato, parodia, collage, colección: formas de apropiación en el arte, puestas en marcha por el operativo pictórico-deconstructivo de Viskin. De la postal y el catálogo, de las visitas al museo, de la suma de experiencias frente a las pinturas, la memoria y el ojo se quedan con fijaciones, fragmentarias o distorsionadas, que actúan al recomponer la obra en el taller.
El respetable libro de la Historia del Arte “con mayúsculas”, es trastocado por Viskin; quien toma unas tijeras y hace con gran libertad un ejercicio de bricolage interminable, con una proliferación de marcos invadiendo los lienzos, como si el movimiento de la mirada sobre las obras no pudiera parar de encuadrarse nunca. Fragmentos de imágenes de otros artistas, han quedado involucrados en la trama interminable de marcos y recuadros que ensambla Viskin; en esta exposición, hay por lo menos otra pintura dentro de sus pinturas.
La pintura se hace en el diálogo con la pintura. Un pintor se forma imitando, negando, retomando, haciendo guiños o desplantes al trabajo de otro pintor que admira o al que quiere superar. Mediante los materiales fragmentarios de los cuadros, Viskin genera analogías y asociaciones,  juego de espejos, en donde la pintura se piensa desde la pintura. El arte siempre está influido por el arte, ese soliloquio del arte con el arte, es otro laberinto por el que ahonda el espectador de su obra.
Pinturas, como homenajes a sus artistas favoritos, cuadros compuestos del goce por la pintura, re-visitaciones a las obras que han marcado su propia búsqueda como pintor. El Giotto, artista de la iluminación mística, aparece en una instalación intervenido con focos de neón. A la última cena de Leonardo Da Vinci, gran fresco pintado con conocimientos prodigiosos de composición perspectiva, ovacionado por la manera en la que los personajes de la Biblia se instalan sólidamente en el espacio de la representación virtual, Viskin le deja únicamente la mesa desnuda, sustituyendo a los personajes y los objetos por sus nombres escritos en el lugar que han dejado vacío. Respecto a la Monalisa, Viskin nos hace pensar que la Gioconda es la imagen más prostituída del arte y literalmente, en este díptico, mediante una leve distorsión (que puede ser efecto del movimiento de las ruedas de bicicleta que hacen de marcos a la obra), la mujer enigmática se ha vuelto perversa, luce como una femme fatale, lujuriosa.
Al repetir sobre su lienzo, en mayor escala, el motivo de círculos blancos sobre fondo negro de Alexander Rotchenco, reproducido en una postal, Viskin pone en juego una de sus estrategias favoritas: el cuadro dentro del cuadro en un eco visual ad infinitum. Representación dentro de la representación, dentro de la representación. Otro ejemplo divertido es la continuación del cortinaje verde, que aparece en el retrato de un noble italiano, realizado por Ángelo Bronzino y que Viskin continua en su lienzo, haciendo un bucle espacial que une dos postales repetidas de la misma obra. Integrando espacios imposibles de cohabitar, da continuidad a los diferentes planos de la ilusión pictórica. Con la misma lógica funciona el aro que une meta-pictóricamente, con la forma de un brazalete, las célebres manos pintadas por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, donde hombre y Dios casi se tocan con los dedos.
¿Cómo relacionaría un historiador del arte a Giorgio De Chirico, Mark Rothko y Francis Bacon? Viskin los une continuando los trazos estratégicos de su composición espacial, y destacando coincidencias cromáticas entre las obras. Este tríptico, nos ofrece tres metafísicas del espacio: El umbral espiritual en Rothko, el espacio matemático de las pesadillas de Bacon, y el horizonte surrealista, ensoñado por De Chirico.
Otro ejercicio, consiste en enmarcar la mirada sobre las obras: El Greco amanerando la representación del paisaje; la reivindicación post-neo dada romántica del caminante sobre el mar de nubes, de Caspar David Friedrich…El campo de trigo, de Vincent van Gogh . También el humor y el sarcasmo aparecen en estos homenajes, como en la anti-solemne “Paleta de Goya”, con un juego de dobles sentidos semánticos. Viskin no se aproxima a las pinturas desde el conocimiento del especialista, el crítico o el historiador, sus obras no suponen una explicación o un fin didáctico, todo lo contrario, son un diálogo interno, personal, constante entre su pintura y La Pintura.
La pieza  “Silla mirando sus partes”, que da título a la muestra, señala Viskin: “tiene esos dos componentes, cual Plasti-loka, que conforman mis piezas consentidas; Por un lado el de: “chale!, esto ya lo vi en algún lado” y por el otro el de “ah caray!, esto no lo había visto antes. Yo soy esa silla mirando sus partes. Faltarán varios pintores, escritores y artistas, pero estos Homenajes son mis partes. O para ser exactos: son Parte de mis Partes. Partes  que como la materia que los conforma, (maderas, cachos de marcos, fotografías, etc.), intentan desprenderse de su origen para construir algo nuevo. Por eso la pieza: “Silla mirando sus partes” tiene tantas partes. Esta hecha no de una silla sino de muchas.”
En más de una obra, Viskin hace referencia a la famosa silla con la cual Joseph Kosuth polemizó el sentido del arte. Llevando hasta la tautología al objeto  y su definición, Kosuth desenmascaró al arte de la representación pictórica como una sucesión de estilos que obedecen al gusto estético. Afirmando que esto poco tiene de arte, el artista norteamericano transfirió la responsabilidad analítica de la filosofía al arte conceptual. Viskin sigue algunos de sus ejercicios al pie de la letra, como cuando escribe en dorado el nombre de los santos en vez de pintarlos en el cuadro de  La última cena. Por su parte, en la retórica de la silla, mientras que la silla platónica busca en el topus uranus su esencia pura, y la de Kosuth encuentra su definición en el diccionario, ¡En la silla de Viskin, el catálogo de las partes es mayor que la unidad del todo!
Apuntes para des-historiar el arte.
Itala SCHMELZ, abril 2012.


***


Boris Viskin nació en la ciudad de México en 1960 donde vivió su niñez. Su juventud transcurrió en Israel (Jerusalén, Tel Aviv y Kibutz Galed), y posteriormente vivió tres años en Florencia, Italia, donde arrancó su trayectoria pictórica. En 1985 regresa a la Ciudad de México y forma parte por dos años de los talleres de grabado y litografía de la Academia de San Carlos.

Estos cambios de culturas, paisajes e idiomas quedan plasmados en su obra, donde ya sea a través de figuras pequeñas devoradas por grandes espacios, o a través de mezclas de elementos abstractos que se contraponen a otros figurativos, brota la presencia del ser desarraigado: por un lado frágil y vulnerable, por otro firme y fuerte ante el aparente sin sentido de su existencia. Respecto a su obra dice el artista: “Siempre desconfié y me sentí incomodo con las palabras. Desde muy temprana edad el mundo de las imágenes fue siempre un espacio más sólido y seguro. Por ende la Pintura, con todas sus limitantes, ha sido para mi el medio ideal para hilar mis múltiples y contradictorias personalidades. A ratos me siento un cavernícola intuitivo; a ratos un artista conceptual.”

Ha expuesto individualmente desde 1984 en México (Ciudad de México, Monterrey,
 Guadalajara, Zacatecas), así como en el extranjero: (Los Ángeles-E.U.A, Zurich-Suiza, Buenos Aires-Argentina, Florencia- Italia, Jerusalén- Israel, La Paz-Bolivia). También ha participado en numerosas exposiciones colectivas en México y en el extranjero. Ha expuesto en importantes museos nacionales e internacionales, tales como el Museo del Palacio de las Bellas Artes, Museo Rufino Tamayo, Museo de Arte Moderno, Museo de la Ciudad (México DF.); Art Chicago, Museo de Arte Moderno en Bélgica, Centro Recoleta de Buenos Aires, Petit Palais, Paris, Francia, entre otras ciudades. 


domingo, 8 de abril de 2012

Impressionist and Modern Art Evening Sale 1 May 2012

Lot Description

Claude Monet (1840-1926)
Les demoiselles de Giverny
signed and dated 'Claude Monet 94' (lower left)
oil on canvas
25½ x 39¼ in. (65 x 100 cm.)
Painted in 1894 

Provenance

Isaac Montaignac, Paris (circa 1895).
Galeries Georges Petit, Paris.
Dr. Francisco Llobet, Buenos Aires (acquired from the above, circa 1920-1923).
Private collection, Buenos Aires (by descent from the above, until 1999).
Acquired by the present owner, circa 1999.
Literature
G. Geffroy, Claude Monet, sa vie, son temps, son oeuvre, Paris, 1922, p. 209.
B. de Portalègre, "La Collection Llobet" in L'amour de l'art, nos. 6 and 7, Paris, June and July 1930, pp. 261 (no. 6; illustrated) and 285 (no. 7).
L. Venturi, Les archives de l'Impressionnisme, Paris, 1939, vol. I, p. 359.
D. Wildenstein, Claude Monet, Biographie et catalogue raisonné, Lausanne, 1979, vol. III, p. 179, no. 1383 (illustrated).
D. Wildenstein, Claude Monet Catalogue raisonné, Cologne, 1996, vol. III, p. 573, no. 1383 (illustrated).
Exhibited
Paris, Galerie Durand-Ruel et Cie., Monet, May 1895, no. 44.
Buenos Aires, Primer Salón de la Sociedad Amigos del Arte, Colecció Francisco Llobet, July 1924, no. 46 (illustrated).
Buenos Aires, Asociacion Amigos del Arte, Exposicion de Pintores Impesionistas, Coleccion F. Llobet, August 1932, no. 10.
Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes, El Impresionismo francés en las colecciones argentinas, September-October 1962 (illustrated).

















Sale 2554 
Impressionist and Modern Art Evening Sale 
1 May 2012
New York, Rockefeller Plaza






Georges Braque (1882-1963)
Mandoline à la sonate
signed 'G Braque' (lower left)
oil on canvas
25 5/8 x 31 7/8 in. (65 x 81 cm.)
Painted in 1939-1940 

Provenance

Aimé Maeght, Paris.
Gustav Zumsteg, Zurich.
Theodore Schemp & Co., New York.
Paul and Ruth Tishman, New York (acquired from the above, March 1953).
By descent from the above to the present owners.
Pre-Lot Text
Property from the Collection of Paul and Ruth Tishman

Paul Tishman, a member of the long established New York construction and real estate family, is perhaps best remembered today in the field of collecting for African art. The collection of African art he and his wife Ruth assembled was among the finest in the world. A comprehensive selection of works was exhibited to great fanfare in a series of exhibitions from the late 1960s onwards, culminating in a show at the Metropolitan Museum of Art in 1981. Much of the collection was later gifted to the Smithsonian Institute where it serves as a cornerstone of the National Museum of African Art.

In addition, Mr. and Mrs. Tishman were significant collectors of Pre-Columbian, Post-Impressionist and twentieth-century art. Amongst other works, they owned two paintings by Cézanne of the most searching, experimental type, an important Fauve-period Vlaminck and a fine Cubist still-life by Picasso, executed at Cadaqués in the summer of 1910. It was perhaps unsurprising that lovers of African art found themselves drawn towards the pre-First World War avant-garde, most of whom had also fallen under the spell of so-called "Primitive" art. The collection, however, extended far beyond the early years of the century and boasted at least one important De Kooning drawing from 1951, a tour-de-force of energy and gesture.

Beyond Mr Tishman's collecting activitites, he was active in civic organizations, serving as a director of the Urban League, the Legal Aid Society and the New York League for the Hard of Hearing. He also was a member of the visiting committee of the African art department at the Metropolitan Museum of Art.


PROPERTY FROM THE COLLECTION OF PAUL AND RUTH TISHMAN
Literature
F. Laufer, Braque, Bern, 1954, pl. 35 (illustrated in color).
Galerie Maeght, ed., Catalogue de l'oeuvre de Georges Braque, Peintures 1936-1941, Paris, 1961, p. 77 (illustrated).
J. Richardson, ed., Georges Braque, An American Tribute, New York, 1964, no. 19 (illustrated).
Exhibited
Kunsthalle Bern and Kunsthaus Zurich, Georges Braque, April-July 1953, no. 86 (illustrated).
Edinburgh, The Royal Scottish Academy and London, The Tate Gallery, G. Braque, An Exhibition of Paintings, September-November 1956, no. 77 (illustrated, pl. 241).
New York, M. Knoedler & Co., Inc., G. Braque, The Late Years (1940-1963) and the Sculpture, April-May 1964, no. 19 (illustrated; incorrectly dated 1952).